ILÁN:
El silencio que siguió a esas palabras estaba cargado de emociones: tristeza por el sufrimiento de Daniel, rabia por los oscuros planes de mi madre.
—Si hubiera sido sincero conmigo, lo habría ayudado —dije con pesar, pasándome una mano por el rostro—. ¿Pudiste averiguar qué era eso que mamá le tenía que lo obligaba a hacer todo?
Josefina tomó aire profundamente antes de responder, su expresión grave. Se sentó al lado de nosotros haciendo una señal a su asistente, que se mantenía a