Mundo ficciónIniciar sesiónILÁN:
Me quedé mirando a mi tía, la sentencia de cadena perpetua de mi madre temblando entre sus manos. No sabía qué responder. La mujer que me había traído al mundo era un monstruo. No solo raptaba a las jóvenes y las encerraba en el sótano de su casa para obligarlas a servir a los hombres que pagaban, sino que también las hacía concebir y luego vendía esos bebés.
Había d






