Mundo ficciónIniciar sesiónTomé aire y puse manos a la obra. Aunque hacía tiempo que no cocinaba, las habilidades volvieron a mí como si nunca se hubieran ido. Me esforcé en preparar una comida sana, poniendo en cada bocado mi deseo de nutrir tanto el cuerpo como el alma de Ilán. Una vez listo el plato, me acerqué a la cama y lo llamé con suavidad.
—Ilán, despierta, tienes que comer —lo llamé en un susurro tierno. Il&






