Ella se fue a la cama con el pensamiento de que no sería tan malo, el vestido era horrible y ni hablar del novio, aunque físicamente era muy atractivo, para ella era repugnante. Mientras Jacob estaba feliz, había ido a casa, se dio una ducha y con nuevas ideas, las cuales de le habían ocurrido a última hora, pero que complementaban la dicha que sentía al saber que sus planes estaban saliendo tal cual los habían ideado.
En la mañana se levantó, desayuno y como de costumbre hizo un poco de ejerci