Para la fiesta, me puse un vestido largo color miel, con dos cintas que cubrían mis pechos, atadas las dos cintas a mi cuello, zapatos de tacón alto, con el pelo recogido hacia un lado, pintándome la cara con colores no muy llamativos. Me marche de mi dormitorio, baje las escaleras, viendo a mi marido conun traje de color azul oscuro, brillandoles sus preciosos ojos verdes cuando nos miramos fijamente
— Estás deslumbrante, lastima que no te pueda quitar el vestido ahora mismo, te amo ¿lo sabes,