Estaba hablando con Giovani, cuando escuche sonar la melodía en mi móvil, viendo que era un mensaje de Martino, que me avisaba que ya estaba en la entrada de mi casa esperándome.
— ¿Es Martino, verdad? — me preguntó Giovani
— Si, me tengo que marchar y por favor confía en mí, solamente te amo a ti recuerda, como yo confié ayer en ti, aunque sabía perfectamente que te ibas a acostar con ella ¿vale?
Me giré para marcharme del salón, cogiendo mi brazo Giovani acercándome a su cuerpo, apretó sus