Los días fueron pasando demasiado deprisa para mi, aunque después de vernos en aquella recepción ya no volví a saber nada más de Giovani. pero lo bueno es que consegui que Liam empezara a confiar un poco más en mí dejándome inclusive que me pasaran algunas horas en el calabozo donde tenía encerrada a mi amiga Bianca.haciéndonos mutuamente compañía
— Hola cariño ¿cómo te encuentras hoy? — le pregunté a mi amiga Bianca una de esas mañanas que bajaba a verla
— Alexandra, dile a Liam que me de ma