Narrador:
Ambos vampiros se despertaron luego de una noche muy pasional
- Buenos días, mi amor
- Buenos días Caín, muero de hambre
Le respondió Aurora sin demasiado cariño y se tiró de la cama para correr a darse una ducha y desayunar.
Al bajar a la cocina se encontraron que el desayuno estaba puesto para solo 2 personas
- Sara, somos tres, tenemos un invitado
- Si, Señora, el Amo Dilan me lo ha dicho
- ¿Entonces?
- Entonces puse el servicio para dos porque él salió esta mañana bien temprano. A