Narrador:
La reconciliación entre Dilan y Aurora había sido colosal y por demás placentera para ambos seres, quienes se encontraban abrazados y conversando amenamente. De pronto Aurora corrió al baño, otra vez estaba indispuesta y vomitando. Dilan corrió tras ella, se arrodilló a su lado, con una mano le sostenía el cabello y con la otra frotaba su espalda.
Cuando estuvo mejor, la tomó en brazos y la llevó a la cama nuevamente. Abrió la puerta de la habitación y gritó
- ¡Ernestina!
La bruja sub