Narrador:
Luego de lo sucedido en la cocina, ambos se dirigieron a sus respectivos dormitorios para poder disfrutar de una ducha reparadora.
El primero en terminar fue Dilan quien volvió y se puso a preparar algo de comer.
- ¡Wow!, que bien huele
Dijo Aurora, abrazando a Dilan por la espalda y pegando su nariz a la musculosa espalda del Lobo. Él sonrió
- ¡La comida o yo!
- Ambos
Dilan giró para quedar frete a Aurora, tomó su rostro y la besó dulcemente
- Si no fuera porque se me quema lo que es