Alboroto su cabello y abro el armario para ver cómo arreglo mi ropa en él. —Puedes venir a dormir conmigo o iré a dormir contigo y además son casi las 11 de la noche, ¿no se suponía que debías estar dormido?
—Papá dijo que tenía una sorpresa para mí antes de irse temprano esta mañana.
Dejé que Javier me ahogara con sus divagaciones sobre lo aburrido que estaba sin mí y cuánto me extrañaba. Me reí un poco en algunas partes y lo regañé cuando dijo que no podía comer bien por un día porque comer s