Escucho ruidos en la habitación y supongo que se han levantado. Llamo a la puerta y no obtengo respuesta. Llamo de nuevo y sigo sin obtener respuesta.
“Su beta está en la habitación de al lado”, ofrece el guardia.
“No, no necesito ver su beta”, digo y llamo a la puerta de nuevo.
No hay respuesta durante unos segundos y cuando me doy la vuelta para irme, la puerta se abre para revelar a un Casper alfa muy enojado.
“Buenos días”, digo y fuerzo una sonrisa.
“¿Qué quieres?”, gruñe.
“Solo quería pre