Mundo ficciónIniciar sesiónAlma dejó de contar las cosas en voz alta un martes por la mañana, aunque tardó tres días en darse cuenta de que lo había hecho.
No fue una decisión consciente. No hubo un momento de epifanía ni una resolución tomada frente al espejo con mandíbula firme y mirada decidida. Fue algo más parecido a lo que ocurre cuando dejas de hacer algo que te lastimaba sin haber admitido nunca que te lastimaba: gradual, silencioso, c







