Mundo de ficçãoIniciar sessãoLa fotografía medía diez por quince centímetros y había sido tomada desde el interior.
Eso era lo que no cuadraba. Eso era lo que Gael llevaba veinte minutos mirando sin decir nada, con la mandíbula apretada y esa expresión que Alma había aprendido a distinguir de las demás: no era enfado, era algo anterior al enfado, algo más frío y más peligroso que se instalaba en él cuando la situación supera







