Mundo ficciónIniciar sesiónLa propiedad estaba en las afueras, a cuarenta minutos de la mansión, en una zona que los mapas marcaban con el nombre de un barrio residencial que había dejado de serlo hacía al menos una década. Gael condujo sin hablar demasiado. Alma agradeció el silencio con la misma intensidad con que agradeció que él no le preguntara si estaba bien, porque no lo estaba, y mentir en voz alta requería una energía que ya no tenía disponi







