Mundo de ficçãoIniciar sessãoLa habitación aún estaba impregnada del aroma del amor. El aire cargado de deseo satisfecho y de una intimidad tan cruda como sagrada. Julian yacía sobre Kira, aún dentro de ella, ambos desnudos, sus cuerpos cubiertos por una ligera capa de sudor. El ritmo de sus respiraciones apenas comenzaba a calmarse. Kira tenía los ojos cerrados, sus dedos acariciaban lentamente la espalda de Julian, subiendo y bajando por sus omóplatos marcados, sintiendo la tensión de su







