Ur-Adad regresó a la sala de recepciones del ala sur cinco días después de que la respuesta de Kashta llegara a Tebas, sin saber que el rey de Nubia ya había expulsado a Bel-ibni de su corte ni que la carta que había estado redactando para el norte de Nubia llevaba días sin destinatario que pudiera recibirla con la misma influencia que tenía antes.
Llegó con la misma ecuanimidad de siempre, la postura de alguien que cree que sostiene una posición sólida porque la última información que tenía co