Mundo ficciónIniciar sesiónHenuttawy llegó a los aposentos de Neferet a la hora tercera de la mañana, cuando el palacio todavía estaba en ese estado intermedio entre el sueño y la actividad plena, con los corredores medio vacíos y la luz entrando oblicua y sin urgencia por las ventanas altas. No había mandado aviso. Henuttawy nunca mandaba aviso, porque en su opinión, que Neferet habí







