Mundo de ficçãoIniciar sessãoLa mañana del festival llegó envuelta en el olor del río.
Era un aroma que Neferet reconocía desde la infancia, desde los días en que su padre la llevaba al mercado de telas antes del amanecer y el Nilo exhalaba esa mezcla particular de limo fértil y agua antigua que no se parecía a ninguna otra cosa en el mundo. El olor de la promesa, lo llamaba él. El olor de lo que vendría. Cada año, cuando las aguas comenzaban a







