No ocurrió de golpe.
La forma no apareció como un cuerpo.
No cayó del cielo ni emergió de la tierra.
Primero… eligió un punto.
Risa lo sintió antes de verlo.
Un lugar de la ciudad donde la sensación cambiaba.
No más fuerte.
No más peligrosa.
Solo… más definida.
—Ya no está en todas partes —dijo en voz baja.
Thallia reaccionó de inmediato.
—¿Dónde?
Risa giró ligeramente la cabeza, como si escuchara algo que nadie más podía oír.
—Distrito del río.
Noctara ya se estaba moviendo antes de que termin