Ulrich se mantuvo firme, observando a cada uno de los presentes en el despacho con la postura imponente de un rey que tenía el control absoluto de la situación.
"Fred Barrowgold ha sido encargado de comunicarse con todas las ciudades del reino para obtener información sobre el paradero de las jóvenes y de Nicholas Dunne, quien era el principal responsable de traerlas a salvo", declaró Ulrich, su voz resonando como una espada contra el tenso silencio. "Pero hay algo que deben entender. Están