Mundo ficciónIniciar sesiónLa mañana estaba envuelta en una quietud casi surreal, rota solo por el sonido distante de las brasas crepitando, el último suspiro del incendio que casi lo consumió todo. Phoenix estaba sentada en las escaleras del porche de la mansión, un grueso cobertor sobre sus hombros, tratando de calentarse del frío que venía de dentro de sí, no del clima. Su cuerpo todavía temblaba ligeramente, no tanto por el frío, sino por el agotamiento







