El salón quedó en silencio. Todas las miradas se volvieron hacia ella, pero Phoenix mantuvo los ojos fijos en Ulrich.
"¿De qué estás hablando, Phoenix?" preguntó él, con la voz controlada, pero con un toque de irritación.
Ella se levantó lentamente, el sonido de su silla arrastrándose por el suelo resonando en la sala.
"¿Cuántos más tienen que morir para que mantengas tu trono? Porque parece que cada decisión que tomas viene con un precio de sangre."
"¿Crees que eso me hace feliz?" respondió Ul