Phoenix pasó el día inmersa en actividades destinadas a distraerla, pero su mente vagaba, siempre volviendo a los mismos pensamientos. Sentada con las damas de compañía, sus manos se movían mecánicamente mientras bordaba, creando patrones intrincados que no podía realmente apreciar. A su alrededor, las suaves voces de condesas y duquesas llenaban la sala, una mezcla de risas discretas y conversaciones sobre eventos sociales, moda y pequeñas intrigas de la corte.
"Majestad, este punto es realmen