Saca esta voz de mi cabeza.
Los preparativos para la próxima batalla continuaban, pero la atmósfera estaba cargada de tensión. Elara se dividía entre cuidar de Lidia y coordinar las defensas de la ciudad, decidida a proteger a su hermana a toda costa. Mientras tanto, mantuvo la promesa de no revelar la verdad sobre la condición de Lidia a nadie, incluida Jane.
Lidia permanecía bajo los cuidados del curandero, su condición monitoreada de cerca. Las transformaciones comenzaron a aparecer lentamente, con fiebres altas y mome