CAPÍTULO 126: ¿DÓNDE ESTÁ ELLA?
De repente, el cielo se oscureció y los árboles se agitaron violentamente por la fuerza del viento. El ruido de la puerta abriéndose bruscamente alertó a Arzen de que algo iba mal.
—¡Arzen! —gritó Lavinia, con el pequeño Valerian en brazos; su rostro reflejaba terror—. Algo se acerca.
Arzen dejó a Scarlett y corrió hacia la ventana. Lo supo al instante. Ese olor a azufre, tan familiar y perturbador, le confirmó que los dragones habían cruzado su territorio. Se gir