UNA JAULA LLAMADA UNION.
Alyssa miraba a la mujer delante de ella sintiendo cómo el peso del mundo caía sobre sus hombros. Sus ojos, llenos de lágrimas, se clavaron en la sanadora de la manada Crepúsculo.
—¿Qué pasa? —su voz salió temblorosa.
Nora negó suavemente con la cabeza, y su mirada se llenó de un profundo pesar.
—Lo lamento, Luna Alyssa, pero... son malas noticias.
El corazón de Alyssa pareció detenerse por un instante. Sabía que lo que estaba a punto de escuchar no sería bueno, pero se