CAPÍTULO 115: LEJOS DE MI HIJO.
CAPÍTULO 115: LEJOS DE MI HIJO.
Una semana después, Arzen se encontraba en el estudio con su hijo, disfrutando de un momento de tranquilidad. El alfa hacía muecas de diferentes formas para sacarle una sonrisa al pequeño lobo, que ya mostraba sus primeros caninos y emitía gruñidos juguetones. Cada vez que lo miraba, su pecho se llenaba de orgullo.
―Pequeño ―dijo con voz suave―, quiero que sepas que no serás como yo si no lo deseas. Cuando llegue el momento, podrás elegir si liderar a los lobos o