CAPÍTULO 116: SOLO DE ELLA.
CAPÍTULO 116: SOLO DE ELLA.
Rowena se encogió de hombros, tomando asiento frente a él sin esperar invitación.
―Vine por un trago igual que tú ―dijo, su voz teñida de una melancolía que Arzen no había notado antes―. A veces necesitamos un poco de alcohol para olvidar.
Arzen sintió curiosidad por sus palabras, pero en lugar de preguntar, pidió otro vaso y le sirvió un poco. Rowena bebió un trago y lo miró con seriedad.
―No estás bien ―dijo ella, sin rodeos.
Arzen tardó en responder, su mirada perd