Los inconformes eran muchos, pero el poder bélico de Leone II era demasiado como para solo tirarse a pelear contra él, sobre todo si tenían en cuenta que ese hombre parecía dispuesto a cualquier cosa con tal de alcanzar sus objetivos, él estaba incluso dispuesto a infringir su propia ley. Necesitaban un plan totalmente efectivo y otros cuántos de respaldo, por si acaso.
Al grupo de nobles inconformes no les fue difícil encontrar ese respaldo, porque Leone estaba tan concentrado en su m*****a ob