Noelia
El sol se filtraba por las ventanas de la cocina comunal mientras yo cortaba verduras con movimientos mecánicos. Había decidido ayudar con la preparación del almuerzo para la manada, pensando ingenuamente que sería una buena forma de integrarme. Tres mujeres más trabajaban a mi alrededor, sus manos moviéndose con una eficiencia que delataba años de práctica. Ninguna me dirigía la palabra.
El silencio era tan denso que podría haberlo cortado con el cuchillo que sostenía. Sentía sus mirada