CAPÍTULO 45 — Se queda bajo mi cuidado.
Sofía.
Una vez fuera de la casa, Diego nos llevó a su auto y nos subimos en silencio. El ambiente estaba cargado de tensión, y la abuela y yo no podíamos evitar sentirnos afectadas por la confrontación con Camila y Fernanda.
Diego ordenó un lugar, pero la abuela se apresuró a negar.
—No… mi nieto está por llegar, debo reunirme con él…
—Puede darle mi dirección, ya que no podrá llegar a la mansión… —ella me observó con duda, y tomé su mano.
—Es lo mejor, al menos hasta que vuelen a Estados U