Una semana después de la visita a su hijo, Kiara estaba mas tranquila, un peso menos que la agobiada.
Recibió la llamada de Salvatore, para decir que ya su padre lo visitaba cada dia.
— Pero hijo, tienes que decirle la verdad de que eres tú. ¿como se te ocurre decir que eres Derek De la Hoz, mi amor?.
— Tenía que saber sus razones, madre.
— ¿Razones? — Cuestionó Kiara sintiendo que su hijo sabía mucho mas de lo que ella imaginaba.
" ¿Será? " Se cuestionó mentalmente.
— Madre quiero conocerlo sin