Mundo ficciónIniciar sesiónPaz comprada con hija en infierno eterno no es paz sino tregua que llora cada noche y pregunta si victoria valió ausencia.
Seis meses.
Ciento ochenta y tres días desde que Valdís cruzó el umbral del Inframundo y no regresó. Ciento ochenta y tres noches donde me despertaba buscándola en la oscuridad, olvidando por un segundo que mi hija mayor había elegido un trono de huesos y almas en lugar de uno de piedra y promesas.
El m







