Mundo de ficçãoIniciar sessãoSer fantasma junto a esposo fantasma después de doscientos años de drama es descubrir que muerte es comienzo de jubilación que merecieron hace décadas.
La transición fue extraña. No hubo dolor, no hubo luz al final del túnel, no hubo ángeles ni demonios esperando para juzgarnos. Simplemente... dejamos de ser sólidos. Un momento estábamos en el Vacío, disolviéndonos en los brazos del otro, y al siguiente estábamos de pie en el jardín del palacio, translúcidos como cristal bajo la luz de







