Mundo ficciónIniciar sesiónCuando descubres que el Inframundo no solo alberga muertos sino dioses aprisionados que esperaban tu ascenso para rebelarse, cada día de paz previa se revela como ignorancia bendita.
La llamada del Rey llegó en forma de dolor. Un tirón agudo en mi pecho que me hizo doblarme sobre la mesa del desayuno, derramando té sobre los pergaminos que Morgana había estado revisando.
—Adriana. —Su voz sonó alarmada—. ¿Qué ocurre?
—El Rey —logré decir entre dientes—. Me está... convoca







