Tomando asiento en uno de los sillones frente al escritorio de su amigo, el rubio ve como Marcos se pone de pie para gritar:
—¿Me puedes explicar qué fue eso? ¿Cómo que debo sacar a Julie de la ciudad y quién quiere matarla?
Luciano asiente y cruzándose de brazos responde:
—Junto con la policía federal, gracias a uno de tus contactos, dimos con el creador de lo acontecido con Julie ayer.
—¿Cómo así? ¿Y porque tú no me contaste nada al respecto anoche? ¿Por qué no me llamaste?
—Discúlpame Marcos