Caminando de regreso hacia la cama al finalizar la llamada, el toma asiento en el borde de la misma, cerca de Julie. La ve dormir por unos segundos y sonríe mientras le acaricia la mejilla con la yema de los dedos.
«¿Aceptarías verme otra vez, Bellissima?»
Suspirando, Marcos se da cuenta, que desde el momento en que fue en su búsqueda a la casa de hospedaje y durante todo el día que pasaron juntos, nadie más a existido para él. Todos sus problemas se fueron al vacío, estar con Julie, le hizo ol