Acorralándola contra la pared del baño, Marcos la embiste con pasión mientras sujeta ambas manos por encima de su cabeza de la hermosa mujer que ahora tiene bajo su dominio, ella gime en respuesta al sentir sus embestidas con firmeza y se deja llevar por la pasión del momento.
Sus besos, sus caricias la hacen enloquecer y un orgasmo sin igual la alcanza, mandando a Julie directo al cielo de la felicidad y complicidad.
—Marcos… —Gime mientras siente como sus rodillas seden ante la fuerte sensaci