————FIN DE SEMANA————
Creo que temía tanto que este día llegara, que más se apresuró en hacerlo.
Ya no había vuelta atrás, nos encontramos en Vancouver después de 6 horas de vuelo.
Linsey no ha dejado de sonreír ni un solo segundo y Damián y yo estamos felices por ello.
—Cariño lleva tú maleta a la habitación que está al fondo del pasillo —le pidió.
—Si papá —contestó y empezó a rodar su pequeña maleta hasta el lugar que le había indicado Damián.
Desde la sala de estar se puede ver el pasillo de