<<¿¡Y eso a mí que más me da!? Ni siquiera debería importarme>> pensé amonestandome a mi misma.
—Buenas noches señorita Jennifer —le saludó Olivia deteniéndose mientras mantenía su postura rigida de siempre. Sin saber que hacer me limité a imitarla sin decir nada, pero de repente Linsey se apresura hacia mí y no me queda más opción que cargarla.
Ella sonreía de oreja a oreja y yo sin poder evitarlo estaba contenta de verla.
—Buenas noches Olivia, creí que ya te había dicho que no me trates con