Mundo de ficçãoIniciar sessãoEl mundo se redujo a un punto: el cañón del arma de Rashid apuntando directamente a la frente de Mariana. Ella podía ver su propio reflejo distorsionado en el metal pulido, podía sentir cómo cada músculo de su cuerpo se tensaba preparándose para un impacto que sabía que no podría evitar.
—Nadie se mueve —la voz de Rashid era sorpr







