ISKANDER
No quería venir, de hecho no quería que ellas lo hicieran pero lo permiti queriendo saber que es lo que trama Dago, leyendo sus pensamientos me doy cuenta y es hora de que Ivanna se dé cuenta de la situación.
Logró relajarme con ella que está moviendo sus caderas con soltura mientras no le suelto la cintura. Restriega sus nalgas contra mi polla dura y me olvido de todo, me concentro en eso que despierta con sus movimientos sensuales, mientras imagino follarla de pie con ese vestido