FAMILIA.
ISKANDER
Logro traer a las chicas de vuelta, era de esperarse qué no soportaría la presión y conduzco con ellas y mi Mate hacia la mansión.
—Muchas gracuas señor Iskander —llora Cara—No sabemos cómo vamos a pagarle esto. Eres nuestro angel de la guarda.
—Con silencio—le respondo—asi van a pagarme las tres.
Ellas van atrás cargando a Ivana, mientras mi amigo Vladimir viene conmigo.
—Pero porque, nuestros padres deben saber que sucedió cok nosotras, esto no se puede quedar así, a esos suje