**MATEO**
Un murmullo de asombro recorrió la mesa. Giancarlo palideció.
—Pero, señor… esa es una maniobra agresiva. Podríamos perder un quince por ciento del flujo operativo.
—Mi padre les enseñó a no ceder ni un milímetro ante el chantaje corporativo, Giancarlo —rebatí con un descaro intelectual calcado al de mi madre—. Y yo no voy a empezar mi gestión pidiendo permiso a los suizos. O firman bajo nuestras condiciones antes de las cinco de la tarde, o se quedan fuera del perímetro.
El director