**CASPER**
La penumbra de la habitación se volvió densa tras el chispazo de nuestro beso. Mantuve a Leonor acorralada contra el ventanal, sintiendo cómo su pulso se desbocaba bajo la presión de mis manos. La neblina alpina chocaba contra los cristales por fuera, pero en este perímetro no había grieta por la que pudiera colarse el pasado.
—Mañana se acaba el margen de tregua con la fiscalía de Milán —murmuré contra sus labios, deslizando una mano hacia la firmeza de su cintura para sostener el p