Manada de la Luna Plateada
Los aullidos alegres resonaban por todo el extenso territorio de la Manada de la Luna Plateada, con su melodía inquietante llenando los cielos mientras el majestuoso carruaje dorado rodaba a través de las antiguas puertas de la manada. La vista era un espectáculo deslumbrante: un carruaje brillante adornado con el intrincado emblema de la propia Diosa de la Luna, con su resplandor dorado reflejando el sol de la tarde. Todos los miembros de la manada sabían a quién ll