Capítulo 28. La verdad de estrella.
Capítulo 28. La verdad de estrella.
El despertar de Olivia fue lento, como emerger de un sueño demasiado profundo. El aire olía a jazmín y madera pulida. El crujido lejano de un reloj marcaba el paso del tiempo, constante, suave. Abrió los ojos apenas, con la luz filtrándose a través de unas cortinas blancas que se mecían con el viento.
Lo primero que vio fue un techo alto, decorado con molduras. Lo segundo, la sonrisa cálida de una muchacha de cabello oscuro y ojos vivos que la observaba con al