YAMILA KAYA
La parte más difícil comenzó ese mismo día, tal como habíamos solicitado los exámenes para conocer el mejor tratamiento empezaron de inmediatos.
Yo estaba totalmente en shock, no podía pensar, ni siquiera respirar. Me dolía el pecho con cada aspiración. Aaron caminaba junto a mí por el pasillo, hacia el consultorio de la oncóloga que llevaría el caso de Amed.
Mi corazón se había roto en pedazos, en mi mente no dejaba de pensar que mal estaba pagando con esto. Nunca había sido crue