YAMILA KAYA
La cara de Andrés Sandarti, seguía tan apacible como si le estuviera hablando del clima. Supongo que cuando manejas ese nivel de veneno en la sangre, eres inmune a lo tóxico.
—Veo que en tu tiempo jugando a ser doctorcita, al menos has aprendido a insultar— comentó con desinterés— ¡Enseñan cada cosa en estes sitios!
—¡No juego a ser doctora!, ¡soy enfermera!— respondí con coraje— ¡Y tú nunca lo entenderías, porque nunca necesita date sacrificarte por algo!
—Me importa un cáraj0